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¡Consejos para tener una buena alimentación!

Hoy compartimos Consejos Alimentarios que constituye una herramienta fundamental para favorecer la aprehensión de conocimientos que contribuyan a generar comportamientos alimentarios y nutricionales más equitativos y saludables.

  • Incorporar a diario alimentos de todos los grupos y realizar al menos 30 minutos de actividad física.

Realizar 4 comidas al día (desayuno, almuerzo, merienda y cena) incluir verduras, frutas, legumbres, cereales, leche, yogur o queso, huevos, carnes y aceites.
Realizar actividad física moderada continua o fraccionada todos los días para mantener una vida activa.
Comer tranquilo, en lo posible acompañado y moderar el tamaño de las porciones.
Elegir alimentos preparados en casa en lugar de procesados.
Mantener una vida activa, un peso adecuado y una alimentación saludable previene enfermedades.

  • Tomar a diario 8 vasos de agua segura.

A lo largo del día beber al menos 2 litros de líquidos, sin azúcar, preferentemente agua.
No esperar a tener sed para hidratarse.
Para lavar los alimentos y cocinar, el agua debe ser segura.

  • Reducir el uso de sal y el consumo de alimentos con alto contenido de sodio.

Cocinar sin sal, limitar el agregado en las comidas y evitar el salero en la mesa.
Para reemplazar la sal utilizar condimentos de todo tipo (pimienta, perejil, ají, pimentón, orégano, etc.).
Los fiambres, embutidos y otros alimentos procesados (como caldos, sopas y conservas) contienen elevada cantidad de sodio, al elegirlos en la compra leer las etiquetas.
Disminuir el consumo de sal previene la hipertensión, enfermedades vasculares y renales, entre otras.

  • Limitar el consumo de bebidas azucaradas y de alimentos con elevado contenido de grasas, azúcar y sal.

Limitar el consumo de golosinas, amasados de pastelería y productos de copetín (como palitos salados, papas fritas de paquete, etc.).
Limitar el consumo de bebidas azucaradas y la cantidad de azúcar agregada a infusiones.
Limitar el consumo de manteca, margarina, grasa animal y crema de leche.
Si se consumen, elegir porciones pequeñas y/o individuales. El consumo en exceso de estos alimentos predispone a la obesidad, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares, entre otras.

  • Consumir diariamente leche, yogur o queso, preferentemente descremados.

Incluir 3 porciones al día de leche, yogur o queso.
Al comprar mirar la fecha de vencimiento y elegirlos al final de la compra para mantener la cadena de frío.
Elegir quesos blandos antes que duros y aquellos que tengan menor contenido de grasas y sal.
Los alimentos de este grupo son fuente de calcio y necesarios en todas las edades.

  • Al consumir carnes quitarle la grasa visible, aumentar el consumo de pescado e incluir huevo.

La porción diaria de carne se representa por el tamaño de la palma de la mano.
Incorporar carnes con las siguientes frecuencias: pescado 2 o más veces por semana, otras carnes blancas 2 veces por semana y carnes rojas hasta 3 veces por semana.
Incluir hasta un huevo por día especialmente si no se consume la cantidad necesaria de carne.
Cocinar las carnes hasta que no queden partes rojas o rosadas en su interior previene las enfermedades transmitidas por alimentos.

  • Consumir a diario 5 porciones de frutas y verduras en variedad de tipos y colores.

Consumir al menos medio plato de verduras en el almuerzo, medio plato en la cena y 2 o 3 frutas por día.
Lavar las frutas y verduras con agua segura.
Las frutas y verduras de estación son más accesibles y de mejor calidad.
El consumo de frutas y verduras diario disminuye el riesgo de padecer obesidad, diabetes, cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares.

  • Consumir legumbres, cereales preferentemente integrales, papa, batata, choclo o mandioca.

Combinar legumbres y cereales es una alternativa para reemplazar la carne en algunas comidas.
Entre las legumbres puede elegir arvejas, lentejas, soja, porotos y garbanzos y entre los cereales arroz integral, avena, maíz, trigo burgol, cebada y centeno, entre otros.
Al consumir papa o batata lavarlas adecuadamente antes de la cocción y cocinarlas con cáscara.

  • Consumir aceite crudo como condimento, frutas secas o semillas.

Utilizar dos cucharadas soperas al día de aceite crudo.
Optar por otras formas de cocción antes que la fritura.
En lo posible alternar aceites (como girasol, maíz, soja, girasol alto oleico, oliva y canola).
Utilizar al menos una vez por semana un puñado de frutas secas sin salar (maní, nueces, almendras, avellanas, castañas, etc.) o semillas sin salar (chía, girasol, sésamo, lino, etc.).
El aceite crudo, las frutas secas y semillas aportan nutrientes esenciales.

  • El consumo de bebidas alcohólicas debe ser responsable. Los niños, adolescentes y mujeres embarazadas no deben consumirlas. Evitarlas siempre al conducir.

Un consumo responsable en adultos es como máximo al día, dos medidas en el hombre y una en la mujer.
El consumo no responsable de alcohol genera daños graves y riesgos para la salud.

Con estos mensajes buscamos contribuir a un cambio de hábitos alimentarios en la población, que conlleven a mejorar su estado de salud y calidad de vida.

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La alimentación en las vacaciones

Las vacaciones son un momento propicio para realizar actividades de esparcimiento, sobre todo con niños. Por eso, es importante que tengas en cuenta los siguientes tips.

Si llevás a los niños a realizar actividades al aire libre: Se recomienda LAVARLE las manos con agua segura después de la actividad y NO CONSUMIR ALIMENTOS mientras está jugando con  arena.

Es importante LAVARSE LAS MANOS correctamente. Esto reduce la transmisión de enfermedades infectocontagiosas que constituyen, en nuestro país y en el mundo, una causa relevante de enfermedad y muerte evitables. Es una medida de prevención efectiva y económica.

Si decides quedarte en casa las siguientes recomendaciones están focalizadas en la alimentación saludable del niño y tomar esta instancia como un momento de desarrollo motriz y conductual.

A partir de los 12 meses, se aconseja:

  • Lactancia materna evaluando la proporción en el aporte calórico total
  • Administrar hortalizas, cereales, carne de vaca, cordero, pollo y pescado; pastas, quesos, verduras, yema y clara de huevo, lácteos y aceite.
  • Las fibras no deben superar 100 gramos de alimentos ya que limitan la absorción de micro-nutrientes como el hiero y el zinc.
  • Permitir al niño que coma por sí solo con la supervisión de un adulto
  • Utilizar alimentos sencillos, caseros y de fácil cocción
  • Estimular que beba del vaso o taza
  • Evitar el consumo de gaseosas, jugos industrializados, dulces, sal y alimentos ricos en grasas
  • Utilizar el agua para calmar la sed
  • Es fundamental la cocción a fondo de la carne, sobre todo la picada. No usar sin lavar previamente los cubiertos con los que se manipuló carne cruda.
  • No limitar el menú a las comidas que al niño le gustan, ofrecerle distintos sabores

Nutrición en niños de 3 a 9 años.

A continuación encontrarán sugerencias de alimentación para dicha etapa del desarrollo de los niños:

Dieta balanceada con alimentos ricos en hierro

Deben comer frutas, verduras, pescado, cereales y legumbres

Cuatro comidas diarias y no más de dos colaciones

Evitar el exceso de sal y azúcar en las comidas

Usar el agua para calmar la sed

Estimular al niño a que coma por si solo y con cubiertos

Evitar los alimentos que puedan ocasionar asfixia

Elegir alimentos variados, económicos y realizar cocciones sencillas

Alimentos seguros -carne y huevos bien cocidos, agua potable-

Evitar el uso de té y café

Evitar el consumo de alimentos de venta no controlada

La alimentación entre 6 y 9 años es una etapa donde la buena alimentación implica evitar los riesgos para la salud actual y futura.

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¿Conoces los efectos del consumo de alcohol?

Cuando se consume una bebida alcohólica, pasa a lo largo del esófago, atraviesa del estómago y dentro del intestino delgado. Aunque una pequeña cantidad de alcohol se absorbe a la corriente sanguínea a través de la membrana mucosa, la mayoría del alcohol entra en la corriente sanguínea a través de las paredes del intestino delgado. El alcohol es soluble en agua y la corriente sanguínea lleva el etanol (compuesto químico conocido como alcohol) rápidamente a todas partes del cuerpo, donde se absorbe en los tejidos en proporción a su contenido de agua.

El metabolismo tiene que ver con un número de procesos, uno de los cuales es conocido como la oxidación. A través de la oxidación en el hígado, el alcohol se desintoxica y se elimina de la sangre, evitando así que el alcohol acumule y destruya las células y los órganos. Una cantidad muy pequeña de alcohol evita el metabolismo y se elimina, sin cambios, en el aliento, en el sudor y en la orina. Hasta que todo el alcohol consumido haya sido metabolizado, se distribuye por todo el cuerpo, teniendo efecto sobre el cerebro y otros tejidos.

No importa la cantidad que haya sido consumida, el hígado sólo puede metabolizar cierta cantidad de alcohol por hora. El alcohol se metaboliza más lentamente de lo que se absorbe. Ya que el metabolismo del alcohol es lento, la ingestión se tiene que controlar para evitar que se acumule en el cuerpo y cause embriaguez.

El alcohol es capaz de cubrir parcialmente las necesidades de energía del organismo desplazando a los restantes nutrientes de la dieta. Las bebidas alcohólicas no contienen generalmente proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes, por lo tanto, la ingestión de estos puede convertirse en deficitaria en el caso del consumo regular de alcohol.

Absorción: El alcohol una vez ingerido se absorbe en el estómago y, principalmente, en el intestino delgado. La rapidez de absorción depende del alcohol que llegue hasta el intestino delgado, de tal manera que distintos aspectos, como por ejemplo, la presencia de alimentos en el estómago, cantidad de alcohol ingerida y características de la bebida consumida, influyen en la velocidad de absorción.

El nivel máximo de alcohol en sangre se alcanza entre los 30 y 90 minutos desde que se ingiere la bebida. Con el estómago vacío la rapidez de absorción es máxima, y tras una comida copiosa y rica en grasas es mucho más lenta. Sin embargo, en ambos casos todo el alcohol acaba absorbiéndose y haciendo efecto en el organismo.

 Distribución: Una vez absorbido el alcohol se distribuye por la sangre y desde ahí alcanza todo el organismo. No obstante, el alcohol tiende a acumularse en la grasa; por ello las personas con mucha grasa toleran algo mejor el alcohol.

 Metabolismo: La mayor parte del alcohol se metaboliza o destruye en el hígado. El alcohol es una de las pocas sustancias que se metaboliza a una velocidad constante.

 Eliminación: Entre el 2 y el 10% del etanol ingerido se elimina sin metabolizar, principalmente por orina, aire espirado y sudor.

CONSECUENCIAS POR UN CONSUMO PROLONGADO DE ALCOHOL

Los efectos o resultados adversos que se obtienen por el consumo de alcohol mantenido en el tiempo son múltiples, por lo que vamos a intentar destacar las complicaciones que van a impedir desarrollarnos como personas libres en nuestro ambiente familiar, laboral, social, etc.

Problemas y deterioro Físico

La mayoría de las personas no suelen darle importancia a los efectos que el alcohol puede producirles a nivel orgánico, o creen que podrán reconocer el momento en que tienen un problema y dejar de beber por su cuenta antes de que ese problema se convierta en algo serio. Es decir, atacan los problemas a largo plazo con soluciones a corto plazo como dejar de beber durante una semana, tomar vitaminas y no tomar cerveza.

Veamos una panorámica general de los problemas físicos causados por el alcohol:

El Sistema Digestivo superior

Pasa a través de la boca al esófago, garganta y estómago, produciendo un efecto abrasivo sobre las capas protectoras.

Tracto digestivo inferior

El alcohol en el intestino disminuye la capacidad para absorber vitaminas importantes. Esta dificultad de absorción de principios alimenticios fundamentales hace posible que se produzcan otras complicaciones físicas.

El Páncreas

Produce enzimas que transforman las grasas, proteínas y carbohidratos, siendo una parte importante del sistema digestivo. El uso del alcohol altera su funcionamiento, pudiendo provocar Pancreatitis, Diabetes, Peritonitis, etc.

Sistema Nervioso y Cerebro

Los daños que produce el alcohol sobre los tejidos nerviosos se deben a la acción combinada del alcohol como sustancia tóxica, y a la falta de vitaminas, concretamente la B1 o tiamina. Los problemas más comunes del sistema nervioso son:

  • Neuropatía periférica: las fibras nerviosas de las piernas y brazos están dañadas. Sensación de debilidad muscular, dolor o calambres después de beber. La neuropatía es reversible y la recuperación se produce cuando se deja de beber, se toman vitaminas y se sigue una dieta adecuada.

Corazón: El alcohol que circula alrededor de los vasos sanguíneos los daña. El resultado final se conoce como Cardiomiopatía Alcohólica.

Afecciones del Hígado

  • Hígado graso
  • Hepatitis Alcohólica
  •  Cirrosis Hepática Alcohólica

 

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La Endoscopía intervencionista y su aporte a la salud

Para poder conocer las tendencias actuales en endoscopía gastroenterológica, consultamos al Dr. Mauro Páez, médico gastroenterólogo y endoscopista, miembro desde hace 11 años de CEDIM.

Dentro de la gastroenterología, ¿podríamos decir que usted tiene una especialidad?

Si, en CEDIM brindamos soluciones a toda clase de problemas que afecten el aparato digestivo y sus órganos. En mi caso me especializo en endoscopía intervencionista. Contamos no solo con consultorios, sino también con un centro ambulatorio de endoscopía gastroenterológica que permite llevar a cabo tanto la etapa de diagnóstico como la terapéutica.

¿Qué tipo de tratamientos se pueden realizar a través de esta práctica?          

La endoscopía terapéutica permite tratar una infinidad de patologías como hemorragias digestivas, tumores de esófago y pólipos. Una práctica muy importante hoy en día es lacolocación de prótesis tanto temporales como permanentes, así como la remociónde piedras del conducto biliar y/o pancreático, y la realización de biopsias para tratamientos oncológicos.

¿Entonces estas prácticas superan el ámbito de la gastroenterología?

Por supuesto, la terapia intervencionista de la endoscopía terapéutica cada día se utiliza más como un complemento muy importante para otras disciplinas médicas comola oncología y cirugía. A través de prótesis de esófago temporales se puede por ejemplo permitir al paciente tragar durante su tratamiento oncológico, para luego de un tiempo prudencial disminuir el tamaño del tumor y así poder operar. Los avances gastroenterológicos nos han permitido grandes mejoras en la calidad de vida de nuestros pacientes.

Seguramente estos avances vienen acompañados de mejoras tecnológicas importantes. ¿Mendoza ya cuenta con esta tecnología?

Claro, hace un par de años, CEDIM tuvo un gran incremento en tecnología con la incorporación de endoscopía en alta definición y cromoendoscopía electrónica. La innovación tecnológica le otorga mayor seguridad al paciente, y mayor precisión al médico profesional. La cromoendoscopía por ejemplo permite una intervención menos invasiva y reduce riesgos. Esto favorece la integridad del paciente tanto al momento del diagnóstico como del tratamiento.

Pero hay que tener en cuenta que la experiencia del factor humano se convierte en el factor fundamental para obtener los mejores resultados de la tecnología innovadora, y es por esto que en CEDIM asumimos un fuerte compromiso con la formación constante en el aprendizaje de nuevas técnicas, uso de tecnologías y experiencias para mejorar los tratamientos ofrecidos a cada paciente.

Cuándo habla del factor humano. ¿A qué se refiere?

A las personas que hay detrás de cada etapa del sistema de salud. Como decía antes, no serviría de nada tener la mejor tecnología sin profesionales aptos para utilizarla. Tanto la parte humana como la profesional convergen en un centro médico para facilitar todo el proceso de salud de los pacientes, incluyendo la parte administrativa.

Por ejemplo, la mayoría de las obras sociales requieren un trámite engorroso para cubrir algunos  tratamientos gastroenterológicos, y eso desgasta mucho al paciente. Por eso en CEDIM acompañamos a los pacientes facilitándoles este tipo de trámites, es parte del servicio. Nuestros más de 20 años de trayectoria y experiencia nos han permitido disminuir los plazos y tiempos de espera, sobre todo cuando el tiempo es un factor fundamental. Y créame que esto también influye en la salud del paciente.

Por último, y para estar prevenidos. ¿Cómo podríamos saber si tenemos un problema en el aparato digestivo?

Muchas veces una patología esofágica o tumoral comienza con pequeños síntomas como la dificultad para tragar líquidos y con el tiempo, sólidos. Para el caso de pólipos, un pequeño sangrado o exceso de mucosa en las deposiciones pueden ser el único síntoma. Yo recomiendo que consulten a un especialista ante la primera molestia porque a través de las conductas terapéuticas curativas se pueden prevenir problemas mucho más graves.

Tenemos que lograr la concientización en la detección temprana de patologías, para poder diagnosticarlas y tratarlas a tiempo. Es necesaria una revalorización de la prevención.

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REFLUJO GASTROESOFÁGICO

Es una afección en la cual el contenido ácido del estómago regresa hacia el esófago (conducto que va desde la boca hasta el estómago). Esto puede irritar el esófago y causar acidez gástrica y otros síntomas.

CAUSAS

Cuando usted come, el alimento pasa desde la garganta hasta el estómago a través del esófago. Un anillo de fibras musculares en la parte inferior del esófago impide que el alimento deglutido regrese. Estas fibras musculares se denominan esfínter esofágico inferior (EEI).

Cuando el EEI no cierra bien, los contenidos del estómago pueden volver hacia el esófago. Esto se denomina reflujo o reflujo gastroesofágico. El reflujo puede causar síntomas. El ácido gástrico puede dañar el revestimiento del esófago.

Entre los factores de riesgo para el desarrollo del reflujo están: 

  • Consumo de alcohol
  • Hernia de hiato
  • Obesidad
  • Embarazo
  • Tabaquismo

Los síntomas también pueden ser causados por ciertos medicamentos como:

  • Anticolinérgicos (por ejemplo para el mareo)
  • Betabloqueantes para la hipertensión arterial o la cardiopatía
  • Broncodilatadores para el asma
  • Bloqueadores de los canales del calcio para la hipertensión arterial
  • Fármacos dopaminérgicos para el mal de Parkinson
  • Progestágeno para el sangrado menstrual anormal o el control natal
  • Sedantes para el insomnio o la ansiedad
  • Antidepresivos tricíclicos

Si usted sospecha que uno de los medicamentos le puede estar causando acidez gástrica, hable con nuestros médicos. Nunca cambie ni suspenda un medicamento que usted tome regularmente sin hablar con el médico.

SÍNTOMAS

Los síntomas más comunes de ERGE son:

  • Sentir que el alimento se atora por detrás del esternón.
  • Acidez gástrica o dolor quemante en el pecho.
  • Náuseas después de comer.

Los síntomas menos comunes son:

  • Devolver el alimento (regurgitación)
  • Tos o sibilancias
  • Dificultad para deglutir
  • Hipo
  • Ronquera o cambios en la voz
  • Dolor de garganta

Los síntomas pueden empeorar cuando usted se agacha, se acuesta o cuando come. Los síntomas también pueden ser peores en la noche.

PRUEBAS Y EXÁMENES

Tal vez no se necesite ningún examen si los síntomas son leves. Si los síntomas son graves o reaparecen después de haber recibido tratamiento, el médico puede llevar a cabo un estudio llamado endoscopia.

  • Se trata de una prueba para examinar el revestimiento del esófago, el estómago y Ia primera parte del intestino delgado.
  • Se hace con una pequeña cámara (endoscopio flexible) que se introduce por la garganta.

También se puede necesitar uno o más de los siguientes exámenes:

  • Un examen que mide con qué frecuencia el ácido gástrico entra en el conducto que va desde la boca hasta el estómago.
  • Un examen para medir la presión dentro de la parte inferior del esófago (manometría esofágica) .

Con un examen de sangre oculta en heces positivo se puede diagnosticar sangrado proveniente de la irritación en el esófago, el estómago o los intestinos.

TRATAMIENTO

La enfermedad por reflujo gastroesofágico es una condición crónica, por lo tanto requiere el uso de medicamentos por periodos prolongados con el fin de controlar los síntomas y prevenir las complicaciones. La terapia de mantenimiento variará según la persona, y oscila entre simples modificaciones en el estilo de vida y el uso de medicamentos. Usted puede hacer muchos cambios en el estilo de vida para ayudar a tratar sus síntomas.

CONSEJOS

  • Si tiene sobrepeso o es obeso, en muchos casos bajar de peso puede ayudar.
  • Evite fármacos como el ibuprofeno o naproxeno.
  • Tome sus medicamentos con bastante agua. Cuando el médico le dé un nuevo medicamento no olvide preguntarle si este empeorará su acidez gástrica.
  • Evite las comidas y bebida que contribuyen a la acidez estomacal tales como: el chocolate, café, menta, alimentos grasosos o picantes, productos a base de tomate y bebidas alcohólicas.
  • Deje de fumar. El tabaco inhibe la saliva, que es el protector principal del cuerpo humano. También, el tabaco puede estimular la producción de ácido estomacal y relajar el musculo entre el esófago y el estómago, permitiendo que se suscite el reflujo.
  • No coma entre 2 y 3 horas antes de acostarse.

Tratamiento Medicamentoso y Quirúrgico:

  • Los inhibidores de la bomba-de protones (lBP) disminuyen la cantidad de ácido en el estómago.
  • Los bloqueadores (antagonistas) de H2 disminuyen la cantidad de ácido liberado en el estómago.

La cirugía antirreflujo puede ser una opción para pacientes cuyos síntomas no desaparecen con cambios en el estilo de vida y fármacos.  La acidez gástrica y otros síntomas deben mejorar después de la cirugía pero aún puede ser necesario que tome medicamentos para la acidez.

Posibles complicaciones:

  • Empeoramiento del asma
  • Un cambio en el revestimiento del esófago que puede aumentar el riesgo de cáncer (Esófago de Barret)
  • Broncoespasmo (irritación y espasmo resultante de las vías respiratorias debido al acido).
  • Tos o ronquera crónica
  • Problemas dentales
  • Úlcera esofágica
  • Estenosis (un estrechamiento del estómago debido a la cicatrización)
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Día Mundial de la Salud Digestiva 2017

El Día Mundial de la Salud Digestiva es una iniciativa promovida por la Organización Mundial de Gastroenterología (World Gastroenterology Organisation -WGO-), que es la institución que vela por la salud digestiva a nivel mundial.

Este año el Día Mundial de la Salud Digestiva se dedica a la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) y CEDIM quiere informar sobre la Colitis Ulcerosa (CU) y la Enfermedad de Crohn (EC), dos de las enfermedades crónicas incluidas en la EII.

A continuación puedes leer información sobre causas, síntomas y tratamiento de dichas afecciones.  

 

Colitis ulcerosa

Es una afección en la cual el revestimiento del intestino grueso (colon) y el recto resultan inflamados. Esta es una forma de enfermedad intestinal inflamatoria (EII).

Causas

La causa de la colitis ulcerativa se desconoce. Las personas que padecen esta afección tienen problemas con el sistema inmunitario. Sin embargo, no está claro si los problemas inmunitarios causan esta enfermedad. El estrés y ciertos alimentos pueden desencadenar los síntomas, pero no causan la colitis ulcerativa.

La colitis ulcerativa puede afectar a cualquier grupo de edad. Hay picos en edades comprendidas entre los 15 y 30 años y de nuevo entre los 50 y 70 años.

La enfermedad puede comenzar en la zona del recto. Puede comprometer todo el intestino grueso con el tiempo. También puede empezar en el recto y otras partes del intestino grueso al mismo tiempo.

Los factores de riesgo incluyen tener antecedentes familiares de colitis ulcerativa u otras enfermedades autoinmunes.

Síntomas

Los síntomas pueden ser más o menos graves. Pueden comenzar gradual o repentinamente. La mitad de las personas sólo tienen síntomas leves. Otras tienen episodios más graves que ocurren con mayor frecuencia. Muchos factores pueden llevar a que se presenten ataques.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor abdominal (zona ventral) y cólicos.
  • Un sonido de gorgoteo o chapoteo que se escucha sobre el intestino.
  • Sangre y posiblemente pus en las heces.
  • Diarrea, desde sólo unos cuantos episodios hasta diarrea muy frecuente.
  • Fiebre
  • Sensación de que necesita evacuar las heces, aunque los intestinos ya estén vacíos. Puede implicar esfuerzo, dolor y cólicos (tenesmo).
  • Pérdida de peso

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento son:

  • Controlar los ataques agudos
  • Prevenir los ataques repetitivos
  • Ayudar a sanar el colon

Durante un episodio grave, el paciente puede necesitar tratamiento médico. El médico puede recetar corticosteroides. Al paciente le pueden suministrar nutrientes a través de una vía intravenosa (a través de una vena).

Dieta y nutrición 

Ciertos tipos de alimentos pueden empeorar la diarrea y los síntomas de gases. Este problema puede ser más grave durante los momentos de enfermedad activa. Las sugerencias para la alimentación incluyen:

Comer cantidades pequeñas de alimento a lo largo del día.

Beber mucha agua (consumo frecuente de cantidades pequeñas a lo largo del día).

Evitar los alimentos ricos en fibra (salvado, frijoles, nueces, semillas y palomitas de maíz).

Evitar los alimentos grasos, grasosos o fritos y las salsas (mantecas y crema espesa).

Enfermedad de Crohn

Es una afección por la cual resultan inflamadas partes del tubo digestivo.

  • Casi siempre compromete el extremo inferior del intestino delgado y el comienzo del intestino grueso.
  • También puede ocurrir en cualquier parte del tubo digestivo desde la boca hasta el extremo del recto (ano).

Causas

La causa exacta de la enfermedad de Crohn se desconoce. Es una afección que se presenta cuando el sistema inmunitario del propio cuerpo ataca por error y destruye el tejido corporal sano (trastorno autoinmunitario).

Cuando partes del tubo digestivo permanecen hinchadas o inflamadas, las paredes intestinales resultan engrosadas.

Los factores que pueden jugar un papel en la enfermedad de Crohn abarcan:

  • Los genes y los antecedentes familiares.
  • Los factores ambientales.
  • Tendencia del cuerpo a reaccionar en forma exagerada a bacterias normales en los intestinos.
  • Tabaquismo.

La enfermedad de Crohn puede ocurrir a cualquier edad. Más a menudo se presenta en personas entre los 15 y los 35 años.

Síntomas

Los síntomas dependen de la parte del tubo digestivo que esté afectada. Estos síntomas fluctúan de leves a graves, y pueden aparecer y desaparecer con períodos de reagudizaciones.

Los principales síntomas de la enfermedad de Crohn son:

  • Dolor abdominal (zona del vientre) con cólicos.
  • Fiebre.
  • Fatiga.
  • Inapetencia.
  • Sensación de que necesita defecar, aun cuando sus intestinos ya estén vacíos. Puede implicar esfuerzo, dolor y cólicos
  • Diarrea acuosa, la cual puede tener sangre.
  • Pérdida de peso.

Otros síntomas pueden incluir:

  • Estreñimiento
  • Úlceras o inflamación de los ojos
  • Drenaje de pus, moco o heces de la zona alrededor del recto o el ano (causado por algo llamado fístula)
  • Hinchazón y dolor articular
  • Úlceras bucales
  • Sangrado rectal y sangre en las heces
  • Encías sangrantes
  • Protuberancias (nódulos) rojas y sensibles bajo la piel que pueden convertirse en úlceras cutáneas

Tratamiento

Manejar la enfermedad de Crohn en casa:

Dieta y nutrición 

Usted debe consumir una alimentación sana y bien equilibrada. Incluya suficientes calorías, proteínas y nutrientes de una variedad de grupos de alimentos.

No se ha demostrado que alguna dieta específica mejore o empeore los síntomas de la enfermedad de Crohn. Los tipos de problemas de alimentos pueden variar de una persona a otra.

Algunos alimentos pueden empeorar la diarrea y los gases. Para ayudar a aliviar los síntomas, trate de:

  • Comer cantidades pequeñas de alimento a lo largo del día.
  • Beber mucha agua (consuma frecuentemente cantidades pequeñas a lo largo del día).
  • Evitar los alimentos ricos en fibra (salvado, frijoles, nueces, semillas y palomitas de maíz).
  • Evitar los alimentos grasos, grasosos o fritos y las salsas (mantequilla, margarina y crema espesa).
  • Reducir los productos lácteos si tiene problemas para digerir las grasas de los lácteos. Ensaye con quesos bajos en lactosa, como el queso suizo y Cheddar, y un producto enzimático, como Lactaid, para ayudar a descomponer la lactosa.
  • Evitar alimentos que usted sabe que le causan gases, como las legumbres.

Pregúntele al médico por vitaminas y minerales adicionales que usted pueda necesitar, como:

  • Suplementos de hierro (si es anémico)
  • Suplementos de calcio y vitamina D (para ayudar a mantener los huesos fuertes)
  • Vitamina B12 para prevenir la anemia

Consejos para convivir con las enfermedades

  • Consulte a con nuestros médico si presenta síntomas digestivos, sobre todo si son crónicos o recurrentes.
  • Si le han diagnosticado una EII siga el tratamiento indicado (sin abandonarlo ni interrumpirlo) para prevenir complicaciones.
  • El abandono del tratamiento es la principal causa de recurrencia y complicaciones.
  • Aquellos pacientes con diagnóstico de EII no deben consumir: antiinflamatorios, antiespasmódicos ni antidiarreicos.
  • No tome ningún medicamento ni productos alternativos, que no sean los indicados por su médico tratante.
  • Los pacientes con diagnóstico de enfermedad de crohn, no deben fumar, ya que les produce reactivación de la enfermedad y refractariedad al tratamiento.
  • En la actualidad consideramos muy importante la calidad de vida de los pacientes con EII, por lo que llevamos a cabo investigaciones de nuevos tratamientos y programas educativos que ayuden para tal fin.
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Hígado Graso: síntomas, evolución y prevención

El hígado graso, comúnmente conocido en el ámbito sanitario como esteatosis hepática, es una enfermedad generalmente benigna del hígado que se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y de triglicéridos en las células hepáticas.
Los síntomas del hígado graso por regla general suelen ser dolor en la parte superior derecha del abdomen, malestar general, fatiga crónica, y sensación de pesadez, en especial después de las comidas.
Aunque también es cierto que existen pacientes que no tienen síntomas, cuestión peligrosa hasta cierto punto dado que la enfermedad puede evolucionar de manera silenciosa a estadios más graves.

Síntomas del hígado graso

Hace algunos años el hígado graso se relacionaba con el consumo de alcohol en grandes cantidades, aunque en la actualidad cada vez se relaciona más con los altos niveles de obesidad, de colesterol y triglicéridos.
Son diversos los síntomas del hígado graso, aunque también es cierto que no todos los pacientes presentan síntomas. Por regla general, los más habituales tienden a ser los siguientes:
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen.
  • Malestar general.
  • Cansancio.
  • Fatiga crónica.
  • Pérdida de peso.
  • Sensación de pesadez.
  • En algunas ocasiones, ictericia.

Evolución

Generalmente el hígado graso es una patología benigna que tiende a no evolucionar a estadios más graves de la enfermedad.

Una vez se detecta la aparición de hígado graso (a través de ecografía abdominal), se deben tomar las medidas necesarias para eliminar esa grasa en el hígado, y evitar con ello que el hígado graso evolucione a esteatohepatitis (hígado inflamado, aumentado de tamaño, en este caso causado por acumulación de grasa abundante y en exceso), y de ahí a una posible cirrosis y/o cáncer.

En la imágen pueden ver la evolución de un hígado sano a un hígado graso si no es tratado (cirrosis).

¿Es posible prevenir el hígado graso?

Teniendo en cuenta que, en la actualidad, la mayoría de casos que se diagnostican de hígado graso son causados por los hábitos y por el estilo de vida que seguimos a día de hoy, es evidente que el higado graso o esteatosis hepática se puede prevenir. Incluso no solo podemos decir que se puede prevenir, sino que en caso de ser detectado y estar ya presente, se puede curar.

Por tanto, para prevenirlo es importantísimo seguir un estilo de vida saludable, basado en el seguimiento de una dieta variada y equilibrada, rica en alimentos frescos y bajos en grasas. La clave, como vemos, está en evitar el sobrepeso y la obesidad, y en mantener una alimentación lo más saludable posible.

Dado que el alcohol es otro de los enemigos para la salud de nuestro hígado, y que interviene de forma decisiva en la acumulación de grasa en este órgano, es fundamental eliminar por completo el alcohol de nuestra dieta.

Si posees estos síntomas en reiteradas ocasiones recomendamos que te hagas un control. No dudes en comunicarte con nuestros especialistas al (0261) 4235012 de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 hs.
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Enfermedad celíaca: señales para un diagnóstico precoz

La enfermedad celiaca afecta aproximadamente a una de cada cien personas, siendo más frecuente en las mujeres. Un porcentaje importante de pacientes (75%) están sin diagnosticar, de ahí la necesidad de llevar a cabo una búsqueda intencionada de síntomas o combinaciones de síntomas que deberían suscitar la sospecha clínica.

DIAGNÓSTICO PRECOZ DE LA CELIAQUÍA  

Según el Ministerio de Salud sobre el ‘Diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca’, existe señales que pueden ser de sumo interés para el diagnóstico precoz de la misma. En CEDIM las hemos recopilado aquí:

1. En el niño pequeño, los síntomas intestinales y el retraso de crecimiento, sobre todo si se acompañan de irritabilidad y anorexia, constituyen un cuadro clínico muy sugestivo de enfermedad celíaca.

2. En el niño mayor y en el adolescente, el hallazgo de un retraso de talla o de la pubertad, así como una ferropenia o una hipertransaminasemia sin otra justificación, obliga a descartar la existencia de enfermedad celíaca.

3. En los adultos, la presentación clásica de la enfermedad en forma de diarrea crónica con clínica de malabsorción es inusual, siendo más frecuente la presencia de síntomas poco específicos.

4. Hay que tener en cuenta que la probabilidad de padecer una celiaquía aumenta en determinados grupos de riesgo. Estos incluyen primordialmente a los familiares de primer grado, determinadas enfermedades autoinmunes (diabetes tipo I, hipotiroidismo, etc.) y algunas cromosomopatías como el síndrome de Down.

 5. La posibilidad de la enfermedad celiaca debe ser tenida en cuanta también en pacientes con saciedad precoz o dolor epigástrico o ardor epigástrico (dispepsia dismotilidad o distrés postprandial), especialmente si asocian flatulencia, hinchazón y meteorismo. En estos casos, la sospecha de celiaquía en pacientes que sufren estos síntomas debe ser firmemente considerada cuando los síntomas son crónicos y recurrentes y no han respondido adecuadamente a un tratamiento empírico.
6. Los pacientes que padecen diarrea acuosa crónica e intermitente y que han sido catalogados de síndrome de intestino irritable (SII), deben ser revisados de forma minuciosa. La coexistencia de flatulencia o distensión abdominal, borborigmos y deposiciones mezcladas con abundante gas (‘explosivas’) obliga a considerar la posibilidad de una celiaquía, asimismo el estreñimiento crónico no es un síntoma excluyente de padecer la EC.

7. Además se debe valorar para un diagnóstico las situaciones siguientes se producen sin explicación demostrable: Las mujeres en edad fértil con ferropenia, infertilidad y abortos recurrentes; los que presentan elevación de transaminasas; los que refieren una historia de fracturas ante traumatismos mínimos o una osteopenia/osteoporosis detectada antes de la menopausia o en un varón adulto joven.

Si posees alguno de estos síntomas por favor solicita un turno con nuestros especialistas para descartar dicha enfermedad, o comenzar con el tratamiento indicado para mejorar tu calidad de vida.

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¡Gastroenteritis!

La gastroenteritis (infección gastrointestinal) es una inflamación del tracto intestinal (estómago e intestino) que suele cursar con diarrea y vómitos. Suele estar provocada por una infección, la ingesta de un alimento en mal estado o incluso por el estrés. Es un problema muy común del sistema digestivo.
Normalmente, la causa de la infección gastrointestinal son norovirus en los adultos y rotavirus en los niños. Los síntomas de la gastroenteritis suelen comenzar de forma repentina. Las molestias de una gastroenteritis varían según el patógeno y pueden ser leves o muy intensas. La diarrea puede contener sangre y moco. Típicamente se produce:
  • Diarrea
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor abdominal
  • A veces fiebre
La gastroenteritis se transmite casi siempre mediante una infección por contacto: los agentes patógenos llegan a los objetos y superficies desde las deposiciones y los vómitos del enfermo. Desde allí, en caso de falta de higiene, los patógenos pueden llegar hasta la boca de otra persona a través de las manos y, por consiguiente, también hasta su estómago y su intestino, lo que daría lugar al contagio. Los médicos denominan a esta forma de contagio como transmisión fecal-oral.
Debido principalmente a las malas condiciones higiénicas, como sucede en los países en vías de desarrollo, los agentes patógenos de las gastroenteritis también se suelen transmitir por el agua potable o los alimentos contaminados por los gérmenes o sus toxinas.
Por lo general, en el caso de las personas con un buen estado de salud, el tratamiento de la gastroenteritis se limita a reponer los líquidos, electrolitos y nutrientes perdidos con la diarrea. Es importante beber mucho, sobre todo agua mineral, limonada alcalina o infusiones de hierbas sin azúcar. En el caso de la gastroenteritis de origen bacteriano, los pacientes, a veces, tienen que tomar medicamentos específicos contra los patógenos, es decir, antibióticos.
En la mayoría de casos la infección gastrointestinal se supera en unos pocos días y sin complicaciones: el vómito suele cesar al cabo de uno o dos días, la diarrea disminuye entre dos y siete días después. Por lo general, la gastroenteritis de origen vírico evoluciona de forma más leve que la desencadenada por bacterias.
Para evitar que los virus o bacterias sigan extendiéndose, los pacientes y sus contactos deben seguir ciertas medidas higiénicas, como lavarse las manos a menudo.
La gastroenteritis se conoce popularmente con la denominación de gripe estomacal, pero, aunque su nombre haga suponerlo, la gripe del estómago no tiene nada que ver con una infección gripal.
Prevención

La mayoría de los virus y bacterias se transmiten de una persona a otra por no lavarse las manos. La mejor forma de prevención de la gastroenteritis viral es por medio de una adecuada manipulación de los alimentos y del lavado cuidadoso de las manos después de usar el baño.

Se recomienda la vacuna en bebés para prevenir la infección grave por rotavirus comenzando a la edad de 2 meses.

Si los síntomas persisten por favor consultar un especialista ya que se puede presentar deshidratación severa en bebés y niños pequeños.
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¿Cómo prevenir intoxicaciones?

Hoy queremos compartir con vos algunos tips para prevenir intoxicaciones:
1- Comprar alimentos de origen conocido, es decir, de elaboradores legalmente autorizados.
2- Todos los alimentos envasados deben tener una etiqueta identificatoria en la que consten las habilitaciones y la fecha de vencimiento.
3- Respetar las fechas de vencimiento indicadas en los envases.
4- Comprar latas intactas, que no estén hinchadas ni golpeadas.
5- Durante el transporte de alimentos refrigerados, procurar que no pierdan la cadena de frío.
6- Almacenar en la heladera los alimentos refrigerados cuidando que los de origen animal crudos o los vegetales sucios estén en los estantes inferiores, y en los superiores los alimentos listos para consumir (fiambres, lácteos, comidas preparadas, etc.) y evitando el contacto entre ambos.
7- Si se descongeló un alimento, consumirlo (si aún está frío) o cocinarlo. Si lo cocinaron, pueden volver a congelarlo.
8- Congelar en porciones pequeñas, para facilitar tanto la congelación como la descongelación.
9- Desechar una conserva si la tapa o la lata están hinchadas, golpeadas, tienen hongos o exhiben cualquier signo sospechoso: ¡No probarla nunca!
10- Usa bolsas de basura sólo para la basura y, para la comida, bolsas aptas para entrar en contacto con alimentos.
11- Lavarse las manos con agua y jabón antes de comenzar a preparar o de servir alimentos, y secarse con un repasador limpio o con paños de papel descartable.
12- Mantener la cocina limpia y despejada durante la elaboración de alimentos.
13- Prevenir la contaminación cruzada lavándose las manos, limpiando las tablas y los utensilios entre manipulación de alimentos de origen animal crudos y los listos para servir o cocidos y vegetales limpios.
14- Cocinar completamente las carnes, en especial las preparaciones con carne picada (hasta que los jugos salgan claros).
15- Enfriar rápidamente si los alimentos se van a consumir fríos.
16- Respetar el principio: “Lo frío tiene que estar frío y lo caliente, caliente”.
17- Mantener separados los productos de limpieza y/o los venenos de los alimentos.
18- Mantener los productos de limpieza perfectamente identificados. Si se los fracciona, no colocarlos en envases que hayan contenido alimentos.
19- Si van a organizar una fiesta, guardar los alimentos en la heladera y comprar hielo para las bebidas.
20- Lavar con agua potable las verduras y las frutas frescas antes de consumirlas.
21- Si usan guantes, lavarse las manos antes de ponérselos. No sacarse y ponerse los mismos guantes: hay que cambiarlos por nuevos y lavarse las manos en el medio.
22- Desechar los alimentos que consideren sospechosos (sin probarlos).
23- Recordar que un alimento contaminado tiene el mismo gusto, olor y color que uno no contaminado.
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